domingo, 7 de abril de 2019

Presencia maldita.

Claro que pude verte
aquel día en que el pánico
invadió tus venas
y caíste presade la implacable tormenta.

Supe que debía
volver a a desvanecerme
junto a la neblina.

No puedo soportar ver
como caen tus lágrimas
sin poder
hacer algo al respecto.

Junto con el resplandor
y el sol
de un nuevo día.

Partí hacia donde
mi esencia
no volviera a hacerte
enfermar.

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