De alguna manera Adri está viva y no puedo permitirme perderla de nuevo. La he visto correr, la he visto evitarme. Odio verla darme la suficiente importancia cuándo mi perro es el centro de mi atención. ¿Sabes? Estoy acostumbrado a las tripas, la sangre y demás mierda pero ella ha encontrado mi lado más frágil y le permití verlo, me odio aún más tan sólo por eso. Aunque supongo que al final toda este mierda terminará valiendo la puta pena y el sufrimiento causado.
Digo, se supone que mantenga mis esperanzas en algo no importa lo irreal que pueda ser, se supone que debería tener algún sueño o algo así... Se supone que debo tener motivos para esperar que el mañana llegue o una mariconería de esas. Se supone que debo tener motivos para querer seguir con vida más allá del miedo al vacío absoluto.