que sin importarle nada hacía todo
por verte sonreír.
Aquel idiota que hoy
ya ha muerto.
El tiempo terminó
por desvanecer mi alma
y no me queda nada más
que volver a intentar
cometer suicidio.
Puede que hoy
tenga suerte.
No hay nada en este jodido mundo que me importe más que volver a sentir aquella cercanía perdida, aquella reconfortante figura al final del pasillo. Aquella dama pálida aguardando por mi alma.
Desangra mi corazón
si es que eso te hace
volver a sentirte viva.
Morir es una bendición
cuándo la vida te ha mostrado
todos sus dientes.
Imagen generada por IA
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