He renegado de mi naturaleza
desde hace demasiado tiempo
y es momento de rendir culto
a los dioses antiguos.
No por devoción; Sólo me encanta
escuchar las pobres almas
clamar por misericordia.
He terminado por ceder ante
las mayores ambiciones que
cualquiera pudiera tener.
A pesar de aquello que pude
jurarle a tú padre
dejé que te pudrieras
entre mis dedos.
No me importó escuchar
en mis pesadillas diarias
cómo me estaba condenando.
Pudiste ver mi clase.
Pudiste sentir mi ira.
Sabes que te necesito.
Sabes que al final
siempre terminaré
rindiéndote culto.
Sabes que te necesito.
Sabes que necesito
volver a sentir
el calor perdido.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario