asqueroso y haragán pero eso
es parte del supuesto encanto.
Las luces, los espejos, el humo
las dagas, los huesos y la carne.
¿A quien le importa que el puto mundo arda?
Seamos honestos por primera vez
y comulguemos en nuestra iglesia
dedicada al dogma del caos.
Déjame volver a lavar
ese sucio cerebro.
El culto necesita mantener
aquella mano oculta detrás
de un viejo saludo formal.
Pocas cosas en esta vida me hacen sentir
lo suficientemente vivo para caminar.
Entre tus senos hay un buen motivo
para intentar volver a mostrarme
cómo el salvador que necesitas.
Yo sé que me detestas
y razones te han de sobrar.
Sin embargo, aquí nos encontramos.
Mira mis ojos rendidos y atrévete
a hacer lo correcto.
Imagen generada por IA
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