domingo, 5 de enero de 2020

Luciérnaga.

Nunca hubo razones
para despreciar
a tus ídolos, sólo
buscaba una salida.

No es ningún secreto
que buscaba la manera
de terminar con todo
y aún así salirme con la mía.

Siempre he creído que
no podré volver a encontrarte
hasta haber cumplido
aquella promesa olvidada.

Sólo debía asegurar
tu eterno desprecio
y nunca más volvería
a ver tu dulce rostro.

La mentira no es otra cosa
que un juego de palabras
que me logró liberar
del mayor de los tormentos.

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