jueves, 20 de diciembre de 2018

Perder la memoria.

Por supuesto que te recuerdo, durmiendo tranquilamente en mis brazos, corriendo bajo la lluvia, hundida en la desesperación y con el deseo mortal emergiendo de tu mirar. ¡Oh claro que te recuerdo! Puedo recordar ambos lados de la moneda y también mis innumerables pecados.

Claro que puedo recordarte.

Pero lo que importa en realidad es haber dicho "Nunca más." Y eso es algo que no puedo darme el lujo de olvidar.

Sólo queda contemplar por siempre el silencio y la siempre oportuna obscuridad nocturna.

miércoles, 19 de diciembre de 2018

Estigmas.

Aléjate de mi
no quiero volver a ser
una marioneta
atado a la "felicidad".

No muestres tu rostro.

Intentar rehabilitarme
es perder el tiempo
en una tortura sin fin.

Soy un virus
es mi naturaleza.

Como en los buenos tiempos
toma mi manos
y vallamos a donde nadie
pueda volver a vernos.

Una verdad que nunca existió
envuelta en el simple misterio
del desolado porvenir.

Fé perdida.

Las telas del tiempo
me han enseñado a ver
tu verdadero rostro.

"Olvida el nuevo mundo
y sus horizontes.

Sabes donde perteneces."

He sobrevivido
a cosas peores que tu.

He caminado en el pabellón de la locura
viví muchas de tus más tétricas pesadillas.
Eres tan insignificante, puedo verlo.

Sólo otro trago amargo
y comenzaré a olvidar.

El vacío deja de doler
el miedo desaparece
y me vuelvo uno
con la obscuridad.

martes, 18 de diciembre de 2018

Te tengo.

Olvidemos este viejo rencor
y bajemos de este ridículo escenario.

Otra historia ha de comenzar
tratemos de hacerlo lo mejor posible.

Es tan extraño
tener que aceptar
aquellos sentimientos residuales
y eliminar tu infección.

Invoqué a los demonios del Averno.

Tras cientos de noches hundido
en el más obscuro rincón de mi mente.

Justo en el momento de mayor desesperación
encontré esta magia perdida.

No creo necesitar
aquel calor vital
he aprendido a mantenerme
ajeno al dolor.

Ellos me nombraron "hermano".

Belladona.

Bajo la insidiosa tormenta
a la orilla del río
entre espinas
y obscura penumbra.

Deje de temer a la obscuridad
cuando pude observar su belleza.

Pétalos.
Tan engañosos
como una sonrisa.
Letales
como pocos venenos.

Florece el mal viviente
en colores taciturnos
y llenos de deseo.

Tas su inmensa belleza
máscara perfectamente diseñada
para ocultar aquellas
sus más siniestras intenciones

lunes, 17 de diciembre de 2018

Día lluvioso.

Hemos de aceptar
esta cruel naturaleza
y no enloquecer.

Pues al parecer
no queda nada por enmendar.

Nacimos para crecer en esperanza
y morir en el olvido.

Justo como espectros
desvaneciéndose
en medio del agua.

Perdóname por olvidar
que soy carne muriente.

Fui envenenado por palabras dulces
ese fue mi más grande error.

Porque cuando
suena la última campana
es momento de callar.

El juicio de los años
es siempre enigmático.

Los dados están en el aire
sólo queda esperar.

Bomba.

Puedes acercarte, lo juro, soy inofensivo
no intentes hacerme sentir
eso es un terrible error
he borrado todo aquello que solía ser.

Tic toc tic toc.
Tic toc tic toc.

Una interminable espera
acelera mis latidos.
He ahí, cuando
comienzo a desvanecerme.

Tic toc.
Tic toc tic.

Busqué en lo alto y lo bajo
en ansia y desespero.
Sé muy bien
el tipo de monstruo que soy.

Tic toc tic toc.

Mira mi rostro.
Ahora dime que esto no es una sonrisa.

Tic toc.

Sé bien que llegará el día
del no retorno.

El último "tic".