miércoles, 31 de octubre de 2018

01:03

Desde siempre
esperando
dar el salto de fe.

Sólo dime que al final
de la velada
algo volverá
a tener sentido.

Y el abrir los ojos
no pesará.

martes, 30 de octubre de 2018

11:43

Creí en los bellos amaneceres
futuros brillantes
y demás mentiras.
Que ingenuo.

Todo era mentira
sólo otra lución.

Hace tanto tiempo...
antes del exilio
enterrado en tierras profanas
y hundidas en el olvido.

Atormentado día y noche
en carroña viviente.

Pero aún así puedo escuchar
a las reclamando
mi venganza.
Lo único que pide es tiempo.

Sólo debo esperar.
Ella siempre cumple.

Cansado.

Promete llegar al final
o márchate
he escuchado a tantos charlatanes
que he perdido la fe.

Si tanto te importa
recuerdame
como era mi triste andar
y mi inusual manera
de sujetar el cigarrillo.

Dime como es que
solía ser.

Cuéntame mis encantos
y trucos escondidos.

Daría todo
por recordar
como se sentía
ser yo.

Te lo suplico.
¡Dime quien se supone que soy!

Astral.

Pude verte
en tu momento más intimo
al tomar los recuerdos 
del tiempo negado
y ensuciar tus manos
con la peste
del recuerdo.

Sólo otro de mis viejos trucos.
¡Oh! Querida.

Y aunque lo que vi
era completamente predecible
no pude evitar el crujir del alma.
Quebrar mi voz
en un doloroso silencio.

Y un segundo después
regresar a la absurda
realidad. 

Supongo que sólo
era cuestión de tiempo
para recordar
el sonido
del silbido del este.

Pero sé bien
que todo es una simple escusa.

Despierto.
Es otro día de mierda
esperando
ser desperdiciado
en lo que parece
la búsqueda
de un absurdo sueño.

lunes, 29 de octubre de 2018

Pacto.

Condenado al obscuro lago
ahogándome en mi miseria
y balbucear sin sentidos
en medio de noche profana

Acosado por las furias
observando con ojos rojos y brillantes
gruñendo aliento de azufre.

Pero al despertar del largo letargo
puedo tratar de observar
los designios de la fortuna
y escuchar con atención.

No puedo escapar
sólo la mano del maldito puede salvarme
como siempre lo ha hecho.

La luna es testigo del pacto
con el ente más obscuro
una herida insaciable
a cambio del tormento.


Ante el atardecer.

Acércate
antes de que la lluvia
termine de llevarse
los escombros.

Relámpagos
a la distancia
cual mal augurio
no me desmoronaré.

Todo se habrá perdido
al llegar ante la tormenta
de ira divina
y carne en descomposición.

Al convertirnos
en ceniza viviente
algo en la bóveda celeste
me llama.

Por toda la eternidad
vagaré en las estrellas
tratando de ahuyentar
las pesadillas.

Que noche a noche
bajan a atormentarme
en risas melodiosas
que yo jamás podré imitar.

domingo, 28 de octubre de 2018

Devenir.

Llega el resplandor
ante estos ojos marchitos
cual voz áspera
de musa perdida.

Nace el viento
de voz viviente
en miles de alaridos
de carne viviente.

Entre los rayos de sol
en pequeñas hebras
de hilo cobrizo.
¡Puedo encontrarla!

¡Al final!
Cuando todo deje
de importar.
Me mantendré de pie.