Todas las cartas escritas, todas las cenizas esparcidas en el viento, lesiones atemporales y malestares etílicos. Todo ha sido por nada y no puedo arrepentirme pues al menos tengo un par de recuerdos qué poder atesorar. Es momento de incinerar cualquier esperanza que aún pueda
Mar de ideas caprichosas.
Tengo un par de dedos congelados
que debo mostrarte antes de desaparecer.
Pierdo la conciencia y la libertad.
Puedes intentar volver a recostarte en mi cadáver pero lo cierto es que si lo haces habré de llevarte conmigo. No existe piedad en el mundo de los No-muertos.
¿Te atreverás a culparme?
Ahora que no tengo voluntad.
Los pecados del pasado pueden llegar a ser combustible de redención.
La vida es demasiado valiosa
cómo para dejar que cualquiera la pierda.
No hay excepciones.
Desde el más virtuoso hasta el peor asesino.
Nadie merece ser odiado
y lo digo yo que he sufrido ese destino
pero que a pesar de todo espero
que el verdugo tenga una buena vida.
Nadie merece ser odiado
por fin lo entiendo.
Ante una tumba sin nombre
volveré a intentar tener esperanza.
Yo también soy culpable.
Aquel dichoso poder su vuelve
una mera ilusión cuándo
tus malas intenciones me han mostrado
el resplandor del sol.
Sólo somos polvo desvaneciéndose en el viento
actuemos cómo tal y añoremos
un mañana dónde la violencia
sea un vil recuerdo.
Imagen generada por IA
https://dream.ai/create
No hay comentarios.:
Publicar un comentario