con su toxicidad intrínseca y vuelvo
a parecer algún habitante de otro mundo.
Pierdo la respiración.
Pierdo el conocimiento.
El mañana se disuelve
en promesas vacías
y uno que otro desastre.
El invierno se acerca y no hay nada
que pueda evitarlo.
Intenté hacer que mis últimos momentos
valieran la pena pero a final tan sólo
terminé sacrificándome por nada.
Intenta rezar si es que
acaso recuerdas cómo hacerlo.
Vivo tan sólo para congregarme
ante los caprichos que el infierno
suele reclamar a las tres de la madrugada
y sólo la plata pudiera desgarrar la carne.
Dime que nada de eso ha sido en vano.
Que de alguna manera logré hacerte
cambiar de dirección en algún
puto momento decisivo.
Imagen generada por IA
https://dream.ai/create
No hay comentarios.:
Publicar un comentario