Acúsame de ser un desgraciado
qué jamás quiso ocuparse
de su jodido desastre.
Soy culpable de todo.
Sin embargo sigo siendo
uno de los males menore.
Claro, si acaso me escuchaste
y terminaste abortando
a mi despreciable vástago.
No hay nada bueno que
pueda resultar de juntar
mi drogadicción con
tu encantador alcoholismo.
Tus senos siempre fueron
mi más grande deseo.
Pero no puedo soportar
perderte para siempre.
No; No a ti.
Te seguiré
directo al averno
si es necesario.
Pues eres lo único
que aún me mantiene
conectado con el mundo
que intento olvidar.
Eres lo único que me importa.
Mi única meta.
La razón para levantarme
cada mañana y conservar
un poco de esperanza.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario