que debería ser respaldado por hechos
pero me encuentro en la cama
de algún hospital maldecido
por terror y desperfectos.
Puedes clamar mi nombre en momentos
llenos de terror y paranoia.
Puedes dispararle a la terapeuta.
Es un hecho qué eso me resulta
demasiado liberador
y un buen estimulante
para desquitarse con los inocentes.
¿Cuántos pulgares arriba necesitas
para hacerte sentir importante?
Lo mejor que te podría pasar
es que me atreva a atravesar tú cuerpo
con toda mi puta fuerza.
Valemos demasiado
poco para el símbolo
que nos obligan
a representar.
Imagen generada por IA