de la simple superstición y la medicina moderna.
Al filo de un suicidio tóxico.
No hay virtud sin pecado cometido
y el margen es demasiado corto
cómo para sobrevivir.
Me encuentro manoseando tú frío cadáver.
El mañana me mostrará a los gusanos
devorando tu carne
y un mejor camino.
Perdóname por ser tan cobarde.
No puedo contenerme.
Te amo demasiado.
El más grande privilegio
de toda mi absurda vida ha sido
terminar con tú existencia
y gritarlo a los cuatro vientos.
Puedes reconocer los puntos ciegos
que la ambición suele dejar atrás.
El mañana demanda
un nuevo tipo de enajenación.
Déjame jugar contigo hasta
volver a secar las lágrimas
de tus tristes ojos.
Imagen generada por IA
https://dream.ai/create