martes, 2 de abril de 2019

Por desgracia.

Es bastante patético
mirar hacia atrás
y saber
que nunca volveré a sentir
algo parecido.

Y lo es aún más
esta nostalgia.

Pues a donde me dirijo
no me servirá de nada
recordar
los buenos tiempos.

Pero es mi decisión
y eso es lo que importa.

Debo de arrancarte
de mi alma
y dejar de añorar
aquellos días
de felicidad.

Sólo debe
quedar el dolor.

Noches en vela.

Arrastro mis cadenas
a lo largo y ancho
de un cementerio olvidado.

Sumergido en un mar de lamentos
en el que miles de voces
claman por no ser olvidadas.

Esperando por el día
en que me reúna
con aquellos que han caído.

Seguiré esperando
mientras tanto
debo vagar en esta tierra.

En un triste intento
por alcanzar
la bóveda celeste.

Lamentablemente me he quedado
sin alguna otra aspiración
que no sea la dulce muerte.

Hasta entonces supongo
que debo conformarme
con esta existencia.

De cierto modo
ambas son
bastante parecidas.

lunes, 1 de abril de 2019

Ingenua.

Solía creer
al igual que tu
que algún día
conocería el bienestar.

No me importa
si decides creerme
cuando te digo:

"Lo intenté
   una y otra vez
        hasta que
 perdió sentido."

Sé que para ti
sólo soy un numero
esperando desaparecer
pero, querida.
No me compares contigo.

Nunca seré tan ridículamente
fácil de comprender.
Pues he encontrado la máscara perfecta.

Si bien es cierto
     que estoy condenado
  al frío eterno
           recuerda buen que
no me marcharé solo.

No seas ridícula.

He visto libertarios
perder la esperanza y el sentido.
¿En serio crees
que tengo razones
para confiar en ti?

Cuando desde el principio
has sido tu
quien me orilló a esto.

Te permití acercarte
lo suficiente como para asestar
aquel impacto traidor.
Tus dulces palabras
tu tierna sonrisa.

Lamento tanto decirte
que el rencor
es lo único que me mantiene de pie.

¿Acaso crees que soy
una de tus estúpidas marionetas?
¿Dispuesto a cumplir
por siempre
con tu absurda voluntad?

Emergí del hospital de las mentes
no creas
que tus trucos funcionarán conmigo.

domingo, 31 de marzo de 2019

Sentido de pertenencia.

Una noche más
en la que al cerrar los ojos
me vuelvo a encontrar
justo frente a ti.

No sé por qué
sigo pretendiendo
que puedes escucharme
cuando claramente te has ido.
Desde hace mucho tiempo.

No te hagas luciones
sólo quiero romper
este eterno silencio.

Cuanto quisiera
desprenderme del recuerdo
y volver a ser
sólo un enfermo mental.

Pero estoy condenado
a cargar con esta mente rota
y la cicatriz que dejaste
en lo más profundo de mi alma.
Justo donde importa.

Y si existiera una manera
de remediar todo esto.
No la tomaría.

Necesito el dolor.

Un cálido sentimiento.

A pesar de todo
lo cierto es que supe
que es el afecto.

Al sentir
un viento del este.

Sabes a lo que me refiero.

Aquella calma interna
y la seguridad
de que no habrá más dolor.

Te he dicho tantas veces
que eres lo mejor de mi vida.

Esa analgésica sensación.

No me importa como
mientras pueda
permanecer cerca de ti.

Sabes cuanto significan
tus palabras para mi.

Y lo que estoy dispuesto a perder.

Satisfecho.

Soy de aquellos idiotas
que sólo siguen su estúpido corazón
y soy tan necio
como para morir
por lo que creo.

Nunca dije
que mis aspiraciones 
fueran grandes.

Pues sólo cuando
abandoné la avaricia
y aquel absurdo
sentido de presunción
que se adquiere con los años.

Y no sé desde cuando
ser un hombre simple
se considera un pecado.

Pero me dejó de importar
tu ridículo discurso
sobre el propósito
y el sentido.
Estoy harto de tu mierda.

Y al fin puedo
gritar ante los cuatro vientos
que estoy satisfecho.