domingo, 10 de marzo de 2019

Aquí estaré.

Intenta no gritar
esta vez no hay nada que temer
estoy demasiado cansado.

Puede que sólo
sea un fantasma
de quien solía ser
pero incluso así.

Puedo ver claramente como
el humo del cigarrillo
te remonta a otro tiempo.

Tal vez al pretender
que estoy a tu lado
se desvanezca
un poco tu malestar.

Sectario.

Así que quieres
salir de esta obscuridad.

La culpa es demasiado pesada.

Diré cuantas mentiras quieras
sólo para verte sonreír.

Hay un mundo
demasiado podrido
comprendo el miedo
y la desesperanza.

Pocos han visto
tantos rostros marchitos
clamando al unisono
por una muerte rápida.

Hambrientos
de cualquier vestigio de vida.

Analgesia.

Tu amor es el más dulce
de todos los engaños
y anhelos que he tenido.

Tanto como para pretender
que existe una cura
para todas mis pesadillas.

Sólo tus cálidas manos
me pueden brindar aquel cobijo
pues tu eres mi paraíso.

sábado, 9 de marzo de 2019

Llamarada frenética.

Yo también quiero saber
como es que perdí el alma
y terminé en esta caja.

Esperando el momento
de arder
junto con esta prisión.

Y de algún modo
concebir mi venganza.

Estoy al borde
de este abismo
y sólo quiero.

Ver que hay más allá
de la obscuridad más densa.

Conocer pues
el negro corazón
de la bruja celeste
y descubrir
cada uno de sus misterios.

Gracia de la ira.

Pasan tardes lluviosas
llenas de nostalgia fingida
y de vez en cuando
retumba una verdad.

A veces me pregunto
cuanto más podré de soportar este espectáculo
de sombras y medias mentiras.

Un tifón arrollador
me convirtió en lo que soy.

No hay razones para que
confíes en mi palabra.

Después de todo
sólo soy el desgraciado
que trajo un infierno
disfrazado de bendición.

No puedo evitar la culpa
por haber sacrificado con mis propias manos
todo lo que he amado.

Tanta ira acumulada
en contra del mismísimo destino.

Esa es la única razón
por la que me aferro a la vida.

viernes, 8 de marzo de 2019

02:65

Ha llegado entonces
el momento en que comprendas
como es que
hemos perdido
todo aquello que nos hacía menos miserables.

Déjame ver como
mis ilusiones se desvanecen
hasta ser menos que polvo.

Como es que te conviertes
en una sombra parlante.

Y es que
al dar media noche
la suerte
habrá hablado.

Espero no tengas
que conocer el abismo.

No soy nadie
para interferir en los caprichos
del caos.

Pero sólo recuerda
no cargar con tu alma
si es que tienes que decender.

Hay cosas mucho peores
esperando allá abajo.

Té.

Corta tus venas
y libera el obscuro veneno
que te aprisiona
en este espiral.

Esperaré hasta que termines
con este intento de suicidio.

Para entonces no habrá
ningún recuerdo
que me permita volver a casa.

Lo cierto es que
no tengo un hogar
al cual volver.

Sólo una lápida
con mi nombre escrito en ella
y miles de recuerdos
que quisiera borrar.

No desesperes
cuando al despertar
te encuentres
con el colapso.

Esto suele ponerse cada vez peor
pero al menos no te dejaré sola.

Sé lo que es olvidar
quien eres.