miércoles, 16 de enero de 2019

Apaga la luz.

Pude ver mi realidad
quebrantarse ante mis ojos
un simple impacto
de lo que se conoce como "verdad".

Partí hacia el horizonte
tan lejos como fuera posible.

No pude dejar caminar
mientras aun había
una manera de enmendar
mis innumerables errores.

Nunca me importó
mirar atrás.

Olvidé el significado
de aquello me hace ser yo
y me vi quebrantado
en un repugnante reflejo.

Me pregunto si en el fondo
seguiré siendo humano.

Una vez mas.

Vuelve a despojarme
del eterno descanso.
Soy carroña viviente
movido por tus deseos.

Convierte a la muerte
en una promesa vacía.

Me encuentro encerrado
en este ciclo interminable
de odio y frustración.

Destruye mi mente y anhelos.
Esa es mi razón de existir.

Sin tu macabra
y eufórica satisfacción.
No soy nada.

Consume mi carne
huesos y esencia
pero nunca olvides
que te lo advertí.

martes, 15 de enero de 2019

Fastidio.

Cobijado en la espesura
de las densa obscuridad.

Persigo las caricias
del viento vespertino
justo como el día anterior
y el día anterior a ese.

Por siempre
en eternas llanuras de perdición.

Donde la locura
y la desesperanza
son el único camino.

No hay nada malo en mi.

Simplemente no encuentro
motivos para dar el primer paso.
Esta es la manera
en la que se supone
que debo encarar el amanecer.

Arrepentido
por el simple hecho
de haber abierto
los ojos.

Decir que todo estará bien.
Es decir una reconfortante mentira
que me niego a creer.

Apartate.

Habiendo ingerido
el más insano
e infame
de los licores.

Ya no puedo soportar
las frías miradas
y las ataduras.

Nunca volveré
al ala de dementes.

Me has visto convulsionar
en los obscuros rincones
del olvido.

Medio muerto
y medio ebrio
me acerco.
Lentamente.

Es posible que entiendas
lo que estoy por hacer.

Simplemente
es el instinto
que habita en mi.

lunes, 14 de enero de 2019

Rendición.

Esta es mi carne
haré lo que me plazca
sin importarme
si es que lo pueda resistir.

Al sonar la media noche.

Toma tu juguete favorito
es hora de traer a la vida
el viejo arte de las heridas.

Jugar con mi vida
nunca había sido tan divertido.

Una herida acompañada
de dulce humo de cigarrillo.
Sí. Puedo sentir
a la muerte asechando.

Nunca me imaginé que la conclusión
llegaría de otra forma.

Es mi propia mano, pues
la que uno de estos días
terminará con mi vida.

Cree.

No fue fácil encarar
mis miedos más profundos
ni aquel dolor
que día y noche
atormentaba mi cuerpo.

Sinceramente
lo he perdido todo
y estoy sumergido
en la desolación más profunda.

Simplemente
no puedo arrepentirme.

Valió la pena haber pasado
por el frío y la obscuridad
Nada como emerger
del las neblinas.

Habiendo visto entonces
las maravillas ocultas
en la obscuridad.

domingo, 13 de enero de 2019

En mis venas.

Puedo cerrar los ojos
y respirar tranquilo.

Después de todo
jalar el gatillo
sólo depende de ti.

Culpa al hombre demente
enterrado en "sin sentidos".

No tengas piedad
si es que crees
haber visto
lo último de mi.

Mientras sea tu voz
la que se escucha a lo lejos.

Puedo continuar
por este
obscuro sendero.

Después de todo
eres aquel destello
he estado buscando.