viernes, 26 de octubre de 2018

Obscura tradición.

Quisiera implorar
por el alma
que un día vendí.

Perdido
en la algarabía
de las apariciones
provenientes
de las llamas del averno.

Soy un miserable
adicto al pasado.

Aferrado a los "buenos tiempos"
que aunque tormentosos
no este frió purgatorio.

Sólo otra oportunidad
de traer miseria.
Es lo que pido.

Otro desenlace
donde las almas destruidas
sean
juez, jurado y verdugo.

Sobre Consuelo.

La dama pálida
con aquella su dulce sonrisa
bien sabe
que tras un chasquido
de sus dulces dedos.

Puede reclamar
en bandeja de plata
mi cabeza.

No hay nada que hacer
cuando
su dulce canto
hace estremecer
el alma.

Sólo dejarse
atrapar
y esperar
que el final no sea tan largo.

Si tan sólo
pudiera dejar
pasar
un día
sin anhelar
la herida carmesí.

Que adorna sus labios.
¡Oh! Sus hermosos labios.


Serpenteo.

Resiste el tormento
del tedio y el desdén.
Sigue el camino
de hombre decrepito.

Como un torbellino.
Como un suicida.

Sólo se trata de fluir
junto la ira del viento.

Atravez de la confusión
y la nueva piel.

La locura es el camino
hacia el eterno resplandor.

Déjame sentir el rencor
naciente en la mirada perdida
es justo lo que necesito
´para saber que existo.

Pues soy un virus
en esta triste realidad.

Puedo continuar.

Estoy bien

Sólo
el rojo profundo
emergiendo
de mi carroña.

Conozco
bien mi destino.

Al viajar
entre
especros
sin nombre
ni rostro.

Necesito sangrar
un poco.

Sí.
Un poco más.

Enciende una chispa.

He corrido por esta ciudad
demasiado tiempo
cegado
por el velo del desprecio.

Más nunca
podré escapar
del lazo marchito.

Al pasar la rabia
y escuchar tu voz
retumbando en mi cabeza.
Vuelvo a sonreír.

Sin un motivo
para dar marcha atrás
y salir del terrible frío.

Me he vuelto
un enfermo del alma
atesorando cada instante
que aún puedo conservar.

Xll - XX

Tengo miedo de verte.
Me asusta el hecho de que la realidad sea tan y como la sospecho.
¿Y si así es?
Serás una musa lejana.
Tus flores me brincarán en el hombro como castigo eterno.
Tus ojos se volverán espacio en negro.
Tu existencia será esa escencia infinita del limbo...

jueves, 25 de octubre de 2018

Lo prometo.

Sólo importa
llegar al desenlace correcto
y al final
detener ambos sufrimientos.

Perdido en la lejanía
buscando
las llaves de la eternidad.

Se escucha
en un distante silbido
la promesa
nunca perdida.

Nunca he de confiar
en nadie.
No de nuevo.

Quisiera
recuperar la fe perdida
y volver
a creer y soñar.

Pero se ha perdido
en un abismo
del inmenso mar.

Si puedes
escuchar mi llamado.
Guarda
un poco de esa felicidad.

Puede que mañana
necesite
recordar como es estar vivo.