lunes, 8 de octubre de 2018

Déjame.

No puedo abandonar
esta purulenta
y desgarradora herida séptica.

Las llevaré conmigo
cuando las manecillas
marquen el fatídico destino
de ir a casa.

Eres mi adición fatal
sólo otro calmante
sólo mi veneno favorito.

Cuando la sangre baila
al son de gritos infernales
e incomprensibles balbuceos
sólo en la tormenta.

Al reír inconscientemente
tras rejas de acero
y suaves paredes.

Nunca pedí estar aquí
tampoco ser esta enfermedad
pero nadie controla
las cartas del destino..

Soy condena
esencia de carroña
y eso está bien.


Recurrente.

Donde sea que te encuentres
puedo sentir tu dolor
a flor de piel.

Por siempre condenado
a estas cadenas.

Merodeando entre neblinas
través del nuevo despertar
siempre estaré.
Por siempre perdido
en aquel instante eterno.

Aún puedo sentir
a los insectos enanos
por toda mi piel.

A las estrellas agitarse
y correr hacia la espesura.
al horizonte la luna
y el sol esperando salir.

domingo, 7 de octubre de 2018

Voy...

He buscado por tanto tiempo
a la musa perdida.
La esperanza es lo único
que aún me mantiene vivo.

Apagaré la luz de la lución
el blanco debe marcharse.

Para que molestarse
cuando bien sé
que al terminar
esta cruzada
no hay hogar donde volver.

Encontré una manera
debo decender.

El obscuro sendero
de la muerte viva
es sólo para dementes
y suicidas quienes
ya no tenemos nada que perder.

Cuando la desesperanza
lleva hacia los caminos perdidos.

Sólo queda seguir caminando
hasta que los pies sangren
y las puestas de sol
dejen de ser sólo un sueño.

Danza.

Asechado
por la furia de invierno
sólo otro juego
sólo otra vida.

El juego
de perversas y traicioneras
pasiones asesinas
no puede esperar.

Al escuchar
el simple latido del corazón
encaminan las fauces
hacia la cerne viva.

Una herida traicionera
de punzante y frío acero
al sonar la ultima
campanada.

sábado, 6 de octubre de 2018

Silbido.

Puedo sentirte
a lo lejos
en el turbio
despertar.

Despedirme
al lento
subir del telón.

Sólo soy efímero
terror nocturno
con piel
de cadáver.

Dolor en cada
latido
del alma enferma.

Toxina
deambulaste
en las penumbras
de la cuidad
lúcida.

Sólo otro hiriente
grito
de despedida.

Soliloquio 7

Olvida los susurros
al caminar lentamente
hacía otro horizonte
manchado de sangre
y uno que otro lucero.

En obscuros senderos
fuera de este mundo.

Ahora sólo importa
que al llegar al pantano
la pesadilla por fin
habrá terminado.
Sólo importa el ahora.

Aquí no hay lugar
para los buenos recuerdos.

Las eternas plegarias
y la presencia divina
termina al saber
el horrendo destino.
Al final sólo importa
caminar.

Arrastrar los pasos
hacia el eterno tormento.

viernes, 5 de octubre de 2018

Otra noche.

Podía ver como palidecía
nunca me importó.

Estruje la suave carne
no fue hasta escuchar
el último respiro
que la rabia
se hubo calmada.

Es la fuerza del odio
la que me obliga a actuar.

Pude ver aquellos ojos.
perder la esencia
deambulando en bellas
lunas invernales
y callar su resplandor.

Su voz se ha ido
pasa otra noche sin ver la vida.

Perdido en carcajadas
de posones milagrosas .
Algarabía y putrefacción
pero al final del día
sólo estoy un poco
más roto por dentro.