domingo, 11 de enero de 2026

Despiértame cuándo el dolor termine.

Bajo las cloacas de la ciudad
y las toneladas de inmundicia que día con día
se acumulan a mi al rededor. Una jeringa
a medio usar es una bendición.

Te extraño lo suficiente cómo para que la muerte sea un precio justo por llegar a volver a verte en tu máximo esplendor mientras yo me encontraba sumergido en este gélido lado de memorias rotas y mareas traicioneras. Debo seguir las burbujas si acaso quiero volver a verte.

Eres el Narcan de mi vida.

Merezco que castigues
los pocos buenos momentos que
me he atrevido a tener.

Después de todo.

YO SOY EL REY HARAPIENTO

Que mi sudadera rota al estilo pastor alemán
no te haga dudar ni por un segundo de aquel imperio 
que he creado tan sólo para seguir adorándote.

He visto tu rostro reflejado en el horizonte y eso es suficiente para hacerme dudar y decir que por fin he encontrado una mejor manera para llegar al final del graciosísimo que nos ha traído hasta ridículo limite de los horrores jamás antes figurados ante la necesidad que volvernos uno mismo una vez la luna muestre su rostro.

                  Sé que alguna vez tendremos
                   que mostrar nuestros rostros
                   puedo asegurarte que nuestros
             disfraces serán lo mejor de la noche.

El mañana no existe para escoria cómo nosotros.

Una nube de ácido láctico
muestra señales de destruir
nuestra revolución.

Será mejor habernos
desensibilizarnos
antes de la media noche.

¿Quieres ver "Snuff"?

¿Te gustaría beber de mis venas
aquello que tanto te hace
ronronear y gemir?

Imagen generada por IA
https://dream.ai/create


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