pues me he condenado
a sólo escupir mentiras
mientras mis dedos dicen la verdad.
No confíes en mi sonrisa pues la misma será lo último que puedas ver antes de que te arranque los ojos. . Te tengo en la mira, tan sólo puedo pensar cómo extender tú sufrimiento más allá de cualquier ideología estúpida. No te atrevas a culparme. Eres quien me torturó cuándo era tan sólo un niño, me enseñaste a tolerar el agua a presión. No te sorprendas cuándo haga que tú propio hijo te odie.
Por cierto; me lo has dejado demasiado fácil.
Tan sólo me basta con decir un par de verdades para saber que tú supuesto propósito detesta su origen, la poesía envuelve mis sentidos y no puedo dejar de recordar cómo te divertías triturándome y hoy en día tú puto padre ruega por cada segundo restante. Déjame disfrutar el momento, déjame saborear el odio que se ha cultivado, por fin habrá de ser cosechado y llevado al infierno.
La absurda imagen de la deidad por fin
te ha abandonado y el ímpetu mortuorio
por fin me ha brindado aquella
recompensa que siempre he buscado.
No hay caminos paralelos.
Sé que existe el triangulo de la muerte
y es por eso que no pienso hacerte sufrir.
No mereces esa sensación.
No mereces ultimas palabras.
Todo acaba y me aseguraré
de dejarte en ridículo.
Ciego, sordo y mudo.
Ande de exhalar un ultimo suspiro
que nadie más recordará.
Imagen generada por IA
https://dream.ai/create