y ahora ya he dejado de ser
tan sólo un mal recuerdo.
Soy carne viva.
Un tumor creciendo
dentro de tu corazón.
Mis malditas intenciones
me han hecho un ser
lleno de odio y pestilencia.
Puedo parecer un poco más honesto pero sería divertido decir que todas mis mentiras están hechas justo a la medida del más grande amor de mi vida. Puedes mostrarme aquella vieja fotografía si es con eso que aún podemos seguir en contacto.
Pude ver tu rostro aquel día pero sé que odias a los perros suicidas
así que me enfoqué en intentar calmar al sucesor de Psycho
antes de en el rostro de desprecio que tal vez mostrarte.
Yo sé que es mi culpa.
Tan sólo intento comenzar
una nueva vida.
No tienes porqué huir.
He aprendido la lección
y puedo jurarte que prefiero vivir
en esta completa soledad
antes de arrastrarte a mi infierno.
No hace falta demasiada imaginación para saber que terminaría por despreciar cualquier cosa que no viniera de mis propio puño y letra. Lamento haberte hecho sentir que cargabas con mis esperanzas pues tan sólo con esa imagen pude atreverme a salir del abismo y volver a esta maldita cida a la que me has condenado