No puedes pretender
querer hacerte con un mundo
que nunca te ha pertenecido.
Mucho menos cuándo tengo
la justa palabra para
hacerte tragar tu ego.
¡Adriana!
Puedes vivir en tus absurdas
fantasías sobre dominación.
Mis labios guardan tu debilidad.
Nunca podrás llegar a ser
la deidad que ansias
mientras yo siga rezando.
¡Adriana!
¡Adriana!
¡Adriana!
Deberías saber que
nunca lograrás ser
tan importante cómo
lo es mi "Tzopa".
¡Adriana!
Guarda tus colmillos
antes de que termines
por hacerme el rostro
detrás de tu tragedia.
¡Adriana!
¡Adriana!
Pierde la esperanza
al darte cuenta de cómo
éstas palabras te hacen
ver patética y frágil.
Tengo tu corazón
latiendo en mis manos.
No me importa
romper tu cristal
y mostrarte
tu mortalidad.
¡Adriana!
Dime que no te importa
mientras guardas aquella
daga solitaria.
¡Adriana!
No podrás detenerme.
¡Adriana!
Sabes que te tengo
bajo mis suelas.
¡Adriana!
Dime tu nombre ahora
que no queda nada
a lo que puedas
aferrarte.
Imagen generada por IA
https://dream.ai/create