Muerte ha llegado al fin
y las llamas pueden dejar
de consumirnos.
El dulce sueño espera.
Puedes encontrar mi rostro
marcado en sus fauces pero
aquello es sólo otra mentira.
Mis colmillos están limpios.
Puedes intentar culparme
o buscar un mejor futuro
ahora que nos hemos
vuelto a encontrar.
Tu sangre tiene lo necesario
para hacer reverdecer
mis ganas de vivir.
¿Acaso podrías culparme?
El final de los tiempos
me hace desear volver
a sentirme inmortal.