miércoles, 12 de febrero de 2020

Vacío.

Han pasado siglos
desde la ultima vez
en que me permití
sentir cualquier cosa.

Trascurren los años
y el reflejo luce
cada día peor.

El invierno no perdona
y por desgracia.
El frío me quebró.

Veo como la vida
se opaca lentamente
y sin embargo soy
lo suficientemente necio.

Como para seguir
respirando incluso
cuando mi cadáver
sea incinerado.

No merezco lamentar
la vida a la cual
le dí la espalda.

Sin embargo sigo
esperando bajo
la lluvia cruel.

Desenfreno.

No me dejes atrapar
por los antiguos decrépitos
que vagan sin rostro
olfateando tragedias.

Pude cederte mi alma
pero mi voluntad
te consumirá.

Fue bueno
haberte conocido
pero mis instintos
reclaman mi lado
más obscuro.

Sé que sólo
debo mantenerme
alejado de lo real.

Ahora apártate
que necesito volver
a la gélida
y absoluta soledad.
Mi verdadero refugio.

Derramar mi sangre
sobre tus labios
fue el mayor sacrificio.

No me importa
ser un desperdicio
si es que al final
una estúpida sonrisa
deforme mi rostro.

martes, 11 de febrero de 2020

Asenso.

El pasado ha vuelto para contar
una vez más la historia de mis desgracia
y como es que terminé exiliado
en el obscuro olvido.

Nunca esperé estar tan cerca de ti.

He soñado tanto con este omento
y sin embargo no sé que hacer.

Consume mi alma una vez más
no sabes cuanto he extrañado la época
en la que solías beber
mi sangre.

Debo seguir mi camino lejos de aquí.

Derrocar a mis instintos
y alzar el vuelo al horizonte muerto.

Ese siempre ha sido mi destino
perdóname pero tengo que marcharme
junto con el azote del alba
y el nuevo día.

Me he vuelto ciego.

La duda siempre
seguirá intentando
seducir a mi más
profunda decepción.

Prometí
no abandonar
este mundo.
No sin ti.

Puedes confiar en que
haré lo imposible
para poder cumplir
mi único deseo.

Debí de
haber rechazado
el irresistible llamado
de la luna.

No puedo negar
mi verdadera naturaleza
incluso cuando eso
sea mi perdición.

Pero al final
ha valido la pena
adentrarme en los inviernos
obscuros y profanos.

Asedia mi vida por siempre
pero nunca me abandones
desgracia mía, eres todo
lo que aún me queda.

lunes, 10 de febrero de 2020

Arrogante.

Tu mirada arrogante
es lo único que necesito
para hacer brotar
una nueva plaga.

Vuelve a nombrarme
en medio de tétricas
y desgarradoras visiones.

Nunca responderé.

El daño ha sido el suficiente
para hacerme despreciar
cada dulce momento
y bello recuerdo.

Las noches pasan
incautas y frenéticas
y vivo el tormento.

Una y otra y otra y otra vez.

No importa cuanto
pueda seguir intentándolo
nada cambiará mi final.
He perdido la fe.

Pero de alguna manera
que nunca comprenderé sé que
cuando todo esto termine.

Volveré a sonreír.

Solución.

No deberías creer
en cualquier promesa vacía.
Extendí mi mano
hacia a ti.

No me culpes
por tu
desenlace.

Yo no hice nada.

Aunque admito que
presenciar tu gran caída
fue el mejor
espectáculo.

Yo se que
tu búsqueda
será inútil.

Es suficiente para mi.

Esta vez no puedes
culparme por tu desdicha
ni que aquello
que te atormenta.

Sólo salta
sé cuanto deseas
la muerte.

Sólo acaba con todo.

domingo, 9 de febrero de 2020

Prado.

En las profundidades
de un sueño inquietante
me veo obligado a vagar
entre derrumbes mentales
y escoria viviente.

Ya he visto antes
tu rostro en otro tiempo
o dimensión.

Despierta del capricho
con el que pretendes escapar
de la única verdad que importa
que no hay nada peor que verte
sin vida alguna.

Después de todo
este tiempo
sigues siendo la misma.

Deja entonces
de intentar comprender
como es que puedo
abandonarlo todo
de esta manera.

Simplemente
debo marcharme.

Para entintar por siempre
el horizonte con otra
triste historia que contar.