jueves, 4 de abril de 2019

Desprecio.

Cuanto quisiera
poder olvidar tu esencia
sin perderme.

Te convertiste
en gran parte de mi.
Dudo que
eso sea bueno.

Tal parece, al final
puede que tengas razón
por primera vez.

Lo cierto
es que nunca
tuve motivos
para confiar
en ti.

Supongo que en realidad
sólo fuiste ese impulso suicida
que me marcaría por siempre.

Sinceramente
no puedo
resistirme
a esa fría sensación.
¡No!

miércoles, 3 de abril de 2019

La razón de todo.

Cuando me encontraba
en un estado lamentable.
Triste de verdad.

Ella se acercó
tendió su mano
y con una sonrisa
marcada en su rostro.

Logró
devolverme 
la vida.

Nunca antes
me había sentido
como entonces.

Logró hacerme recordar
como solía ser cuando
había un alma frenética
dentro de mi mirada.

Desde entonces
sólo busco la manera
de merecer.

Llegar
a aquel 
paraíso.

Guiño.

De nuevo desperté
en un potente grito desesperado
lleno de angustia y terror.

Por algún motivo
que nunca entenderé.

El sólo escuchar
tu voz dentro de mi cabeza
me hace palidecer.

Aún te recuerdo justo
como en aquellos tiempos.

Te conviertes
en una pesadilla recurrente.
Un tormento infernal.

Lamentablemente aquel día
escuché tu llanto.

Nunca esperé
que después de todo lo dicho
aún daría la vida por ti.

Supongo que hay cosas
que nunca cambiarán.

Y nunca lo haré.

Debo confesarte
que lo he sacrificado todo
sólo para
encontrarte una vez más.

Espera un poco
prometo que muy pronto
me reuniré contigo.

Tres metros bajo tierra
o calcinado.
No hay mucha diferencia
en realidad.

Sólo importa que
después de largo tiempo
volveré a tu lado.

Sólo debo seguir
caminando
sin importarme nada
en lo absoluto.

Recuerdo haberte dicho
en alguna ocasión
que nunca te abandonaría.

martes, 2 de abril de 2019

Cenicero.

Así que este es el lugar
donde terminan
las promesas rotas
y las ilusiones absurdas.

Justo en este
eterno abismo
de lluvia y obscuridad.

Sólo una tétrica
y decrepita carcajada
tiene el valor
de romper el silencio.

Abunda el hedor
de la desgracia
y el fracaso.

El aire tiene
cierto encanto suicida
que nos anima
a saltar desde lo más alto
sin esperar un mañana.

Y es justo aquí
donde he de emerger
na vez mas.

Por desgracia.

Es bastante patético
mirar hacia atrás
y saber
que nunca volveré a sentir
algo parecido.

Y lo es aún más
esta nostalgia.

Pues a donde me dirijo
no me servirá de nada
recordar
los buenos tiempos.

Pero es mi decisión
y eso es lo que importa.

Debo de arrancarte
de mi alma
y dejar de añorar
aquellos días
de felicidad.

Sólo debe
quedar el dolor.

Noches en vela.

Arrastro mis cadenas
a lo largo y ancho
de un cementerio olvidado.

Sumergido en un mar de lamentos
en el que miles de voces
claman por no ser olvidadas.

Esperando por el día
en que me reúna
con aquellos que han caído.

Seguiré esperando
mientras tanto
debo vagar en esta tierra.

En un triste intento
por alcanzar
la bóveda celeste.

Lamentablemente me he quedado
sin alguna otra aspiración
que no sea la dulce muerte.

Hasta entonces supongo
que debo conformarme
con esta existencia.

De cierto modo
ambas son
bastante parecidas.