jueves, 15 de noviembre de 2018

Bajo la luna demente.

Tantos años
perdido en espesas penumbras.

Pero ahora puedo verte
en tu verdadera piel.
Tan insignificante
tan patética.

Incluso puedo sentir
tus lágrimas empapando mi rostro

A pesar de todo
estoy dispuesto a olvidar
mi desprecio
mi dolor.

Cerrar los ojos
y sumergirnos en el último arrullo.

Brindarte el amor
que tanto se me ha negado
pues al final
eres todo lo que me queda.

miércoles, 14 de noviembre de 2018

Es una pena.

Perdido en la travesía
del universo
he dado el salto suicida
al unisono de las agudas campanadas
del medio día.

Todo sea
por dejar atrás
el dolor.

Ante la luz de luna
sólo un arrepentimiento
cruza mis sentidos
antes del inminente impacto
y la doceava campanada.

Y al llegar
a la siempre cómoda
nada.

Desapareceré en el viento
junto a las cenizas delirantes
y el vapor
que se alza contra la lluvia
en una cálida ventisca.

Justo como
aquellos gritos de ayuda
que nadie escuchó.

Necesito.

¡Oh! Querida mía.

Ha llegado el momento
de importar piedad
ante el olvido.

Destruye mi mundo
mi memoria
mi todo.
Soy prescindible.

Otra noche.
Otro sacrificio.
Otra sonrisa fingida.

Has de mi lo que quieras
pero nunca te marches.

martes, 13 de noviembre de 2018

31:94

Viajamos entre noches eléctricas
peligrosamente al borde del abismo
donde varios años después
encontré mi hogar

Alejado del mundo perfecto
guardo este ardor
como a un tesoro profano.

He sobrevivido al frío
y a la desesperanza.
Perdido el alma en miles
de amaneceres tardíos.

Han pasado los años infames
perdido en este
desde aquella catástrofe

Una estela de tiempos mejores
sólo otro triste momento
perdido por siempre
tras la noche más obscura.

Es la única razón que tengo
para seguir vivo
y y soportar esta tortura.

Noctambulo.

A pesar de todo he recorrido
enorme distancia entre la vida bella
y los ríos desbordantes donde la locura
suele aparecer a reclamar
a sus nuevos adeptos.

Siempre en píe
a pesar de ser inútil aferrarse
al esplendor de aquel lucero distante
arden las añoranzas cual llama inclemente
y cruel.

Quisiera abandonar esta cruzada
caer abatido y borracho.
Dejar atrás lo que me vuelve humano
y quebrantarme por última vez
pero es demasiado pronto.

En eterna búsqueda
cada recuerdo nocturno
es una lanza encajada en el corazón.
He de olvidar el dolor ahogado en humo de cigarrillo
y licor.

Despojado de toda fascinación
me retuerzo en cada punzante
recordatorio de mi mortalidad
sufrir el fuego del Averno
es sólo el comienzo del camino.

La angustia
desaparecerá al final del camino
sólo al llegar ante la obscura hechicera
de blanca piel y mirada abisal.
Estaré en mi hogar.

lunes, 12 de noviembre de 2018

Redimirme.

Desde aquella noche
perdido ante aquella figura
tan hermosa
en el cielo estrellado
que a los astros eclipsaba.

Suplicando
por que
vuelva a aparecer
entre la neblina
del pantano nocturno

Aunque sea un segundo.
Aunque sea en un sueño.

Desde
mi fría celda
cubierto en penumbras
y una que otra
cálida puesta de sol.

Veo a la triste silueta
de la esencia encarnada
desvanecerse
por siempre en los cielos nocturnos
al cruzar el horizonte.

Refugio.

Sopla el viento
de los desiertos invernales
donde vuelan las esperanzas
cayendo siempre patéticas
al abismo sin fin.

Como es que dejé
marcharse una gran parte de mi.
Desde aquella
la noche
donde se apagó la esperanza.

Como un suicida
opacado en el último suspiro
estirado el instante antes de partir
en busca
del último anhelo.

Sin importarme
tener que cargar este dolor y pena.
Emprendí este viaje
y bueno
ya conoces el final.