Ya voy en camino.
El más grande desgraciado
que has tenido la suerte de conocer.
No es cómo que me importe demasiado
pero me tragaré tus esperanzas.
Pero claro; Yo soy la enfermedad.
Es mi papel llegar a tu vida
y hacer que todo lo que te importa
terminé por hacerte miserable.
He vuelto para verte arder.
Fuiste tú quien me mostró
cómo es asfixiar las esperanzas
de quien se supone, te importa.
Déjame brindarte desespero.
Que no exista otra luz
que el rápido alivio de la muerte
pueda llegar a significarse
y puedes creerme que una vez
te encuentras en el infierno.
Por mínimo que sea.
Seguirás siendo asechada por
mis malévolos instintos.
No hay dónde ocultarse
cuándo las manecillas
comienzan a moverse.
Imagen generada por I.A.
https://dream.ai/create
No hay comentarios.:
Publicar un comentario