lunes, 11 de febrero de 2019

Personal.

Pudiste ver como emergía
el monstruo que me controla
y decidiste callar
sin importar lo que pasara.

Nunca te di motivos
para hacer lo contrario.

No creí necesitar de ti
o de nadie más
me alejé del mundo.

Y ya no sé que hacer.

Estoy demasiado perdido.
Puedes creer todas
las mentiras que quieras
pero debes escucharme.

Sólo esta vez.

No miento
cuando
suplico por ayuda.

domingo, 10 de febrero de 2019

Humo y ceniza.

Sé que no merezco
salir de este infierno.

Pues soy un demente
que ha abandonado
todo lo que le da sentido al mundo.

Un naufrago de la realidad
buscando un tesoro perdido.
Olvidado entre las luces
de la gran ciudad.

Sin cuestionarte
lanzaré hacia el abismo.

Y aunque sé que al final
no podré acercarme lo suficiente
me basta con el calor de su mirar.

No  daré un paso atrás
este es el destino que elegí
y no me importa perderme
en el intento.

Olvídame.

Prometí volver
después de un largo tiempo
olvidado en neblina y corrupción.

No existen
los tiempos mejores.
Más vale
deshacerme
de sueños inútiles.

Me he convertido
en aquello
que tanto detesté.

Una mentira
descarada
y ambulante
entre sombras
de nada y nadie.

Un suicidio pendiente
y otro terror nocturno mas.
Una noche sin pulso ni respiración.

Se apaga la respiración.

Desde alguna parte
cerca de la barrera
que nos separa
entre calma
 tempestad.

Recuerdo un mundo perfecto
donde solíamos ser
blanca lluvia de invierno.

Rompimos promesas
fracasamos al intentarlo
nos ahomos en desesperanza

Nos convertimos en veneno
y soportamos
hasta no poder más.

85:46

Perdido en las curvas de tu silueta
delicada pero nunca cristal.

Una sonrisa perfecta para encubrir
tus mil demonios internos.

Un suave pastizal cae cual cascada
en un torrente de claros y obscuros
desde lo alto de tu cuello hasta tus senos.

Porcelana viviente que se acerca
sólo para brindarme un poco de tormento.

Inalcanzable, como se supone
que llegan a ser los anhelos.

No importa donde me encuentre
siempre serás lo único bueno
que me ha pasado en esta vida.

Ausente.

Ahora que me he perdido
en la absoluta obscuridad
y se ha ido el último resplandor.

Conozco muy bien
la más triste verdad
y lo cierto es que no merezco
seguir con vida.

Y a pesar de todo
este corazón quebrantado
no deja de latir.

No importa que tan perdido me encuentre
sé que pronto será mucho peor.

No merezco otra oportunidad
deja de mantenerme con vida
y suelta mi mano.
Por favor...

Levanta el vuelo.

Sólo tu cautivadora esencia
puede aliviar mi confusión
es una lastima no poder alcanzarte.

Postrar mis lúgubres manos
en el rostro angelical
y tras un suspiro de rendición.
Finalmente, decir "adiós".

Si quiero seguir
por este obscuro sendero
debo abandonarte.

A ti y todo
lo que he amado.

Para asegurarme de nunca
poder regresar arrepentido
a aquella deslumbrante dimensión.

En este universo trastornado
de miseriay desaliento
un alma cae solamente
para quebrarse y ser olvidada.