que lograron romperme al final
pero me conoces lo suficientemente bien
cómo para saber que estoy acostumbrado
a cierta dosis de locura.
La cotidianidad es lo que
me hace sacar mi peor rostro.
Pues seamos sinceros; Sin necesidad
de lamentos soy el peor tormento.
Sin necesidad de una mierda
soy esa misma cagada
que termina derritiéndose
en el fondo de la cloaca.
No te atrevas a mostrarme lástima.
La piedad es un mérito
que no he logrado merecer.
El despertar de un nuevo día
anuncia una nueva era que se supone
debería hacer que el dolor deje
de ser el motor de mi palabra
y la saliva desperdiciada
Imagen generada por IA
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