bajo aquel árbol de la vieja colina olvidada.
Has llegado tarde y no tengo culpa de eso.
Siempre me preguntaste por la verdad
y a pesar de todo puedo decirte
que siempre fui sincero.
A pesar de haberte mentido
el noventa por cierto
del tiempo que pasamos juntos.
Puedes jurar que siempre
quise hacerte bien a pesar
de todas nuestra desventuras
y malos momentos.
Hay pocas cosas que me importen
más que ver tú cadáver putrefacto.
Lo que sea necesario para
mantenerme en contacto
con las deidades olvidadas.
Los malestares primigenios
y las pésimas decisiones.
Imagen generada por IA
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