martes, 11 de junio de 2019

¿Esperabas que fuera distinto?

Intenta ocultar
la culpa
que te carcome
día y noche.

¿Hasta cuando
podrás seguir
manteniendo
tu asquerosa red?

Sólo espero que
al derrumbarse
tu monumento al delirio
dejes de gritar.

He pasado
demasiado tiempo
lidiando
con tu voz.

Daría lo que fuera
por hacerte desaparecer
el problema es que
sólo existes
en mi mente retorcida.

No te sorprendas
si mañana
emerge algo podrido
en lo profundo
de tu corazón.

Es sólo mi voluntad
tratando de provocar
tu inminente suicidio.

Esta es la libertad
que tanto perseguías.

Grave error.

No esperes que caiga tan fácilmente
muchas cosas han cambiado
desde la noche en la que
arrancaste la vida de mi cuerpo.

Cuestionas mi integridad
sabiendo que para mi no existe
algo parecido a la salvación.

Es mucho más fácil
y al mismo tiempo aburrido
adentrarse en el mundo obscuro
donde los muertos descansan.

No le temo a la obscuridad.
He sobrevivido a cosas peores.
Deja de compararme contigo.

lunes, 10 de junio de 2019

Pronto terminará.

Despiertame cuando
la luna nos vuelva a cubrir
con su hipnótico esplendor.

Hace tanto que no siento
la luz resplandeciente
de un nuevo amanecer.

No soporto ver el sol.

Desde hace
demasiado tiempo
algo me dice
que todo aquello
sólo se trató
de una broma cruel.

El destino suele ser
una diva bastante caprichosa
y al mismo tiempo sádica.

Sólo ponemos intentar
sobrevivir a esto
con un poco de dignidad.

Lamentablemente, eso es todo.

Rabia.

Puedes quebrantar
lo que queda de mi alma
como si me importara
lo que sea que puedas creer.

Sólo hemos sido
un par de marionetas
sin consciencia
ni propósito.

Movidos por un viento turbio
aproximándose desde el norte.

Siempre quise
escuchar aquellas palabras
pero lo cierto es que
ya perdieron todo sentido.

Hay algo podrido
en lo más profundo de mi
pero esta vez no soy
el culpable.

Al final este rencor
será mi único legado.

domingo, 9 de junio de 2019

Terciopelo.

Es cierto
quisiera volver
a aquel día.
Pero no me
mal interpretes.

Recuerdo que en ese entonces
una obscura nube
recorría los cielos
de la tormenta.

Buscando una manera
de evadir la realidad
y justó ahí fue cuando
te encontré.

Solías
decir que yo
fui quien
salvo
tu vida.

De ser así
fue un gravisimo
error.

Nunca hubo un alma
dentro de aquella
corteza de porcelana.

Una muñeca maldita
puesta en venta
al mejor postor.
Sólo eso.

A la deriva.

El viento azota
mi rostro
inclemente y gélido.

El tiempo
perdió todo sentido.

Soy un simple forastero
en el mundo humano
al cual nunca
he de pertenecer.

He roto los relojes
y cavado
mi propia tumba.

Desearía marcharme
lo más pronto posible.

Pero sin embargo
permanezco justo aquí
para liberar
una tétrica carcajada.

Perdida en la penumbra.

Ahora que veo
la decadencia en tu mirar
y aquella maldición
del abismo eterno
impregnada en ti.

Han llegado
espectros iracundo
deseosos de atormentar
al silencio.

Siempre quise
verte caer
y nunca me cansaré
de hacerlo.
¿Qué puedo decir?

Un simple testigo
indispuesto a hablar
o incluso
a intervenir.

Pues sólo me basta
con verte perder
cualquier rastro
de cordura.