miércoles, 22 de mayo de 2019

Promesa vacía.

No necesito
que me recuerdes
que tan incierto
es el futuro.

Tu discurso
no significa nada
para mi.

Hablas sobre
encontrar un propósito
y lo que sea
que eso signifique.

No sé cuantas veces
he escuchado
la misma mierda.

Si tan sólo
me importara conseguir
una vida
y algún estúpido anhelo.

Lamento
profundamente decepcionarte.
Claro.

martes, 21 de mayo de 2019

Infectado.

Debo admitirlo
deshacerme de ti
resulta mucho mas difícil
de lo que esperaba.

Seis años son una vida.
Solamente puedo
avivar las llamas
y el rencor.

De haber muerto
una y otra vez.
Consumido por el fuego
del desprecio.

Es bueno saber
que puedes continuar
con esa patética farsa
que llamas vida.

Incluso cuando
yo mismo
vago entre mentiras.
Me resultas repugnante.

A pesar de todo
lograre incinerar
cualquier vestigio
de mi pasado.

Inquietante.

En esta tétrica noche
donde la lluvia
viene acompañada
de uno que otro
recuerdo reprimido.

Soy aquel dolor
que ni la terapia
ni el olvido
lograron aniquilar.

Nunca fue mi intención.
Hacerte daño fue sólo
la verdadera prueba
de lo que en realidad
es mi esencia.

Otra noche
en la que aparezco
observando atentamente
desde las sombras.

Puedes intentar mentir
pero te conozco bastante bien.
Tanto que
me he vuelto
inmune a tu dulce canto.

Mis manos necrológicas
eufóricamente
liberarán el odio
sobre tu garganta.


lunes, 20 de mayo de 2019

Vivo.

Necesito escuchar
aquella mentira
con la que puedo
seguir con vida.

Nada de esto
puede ser real.

No me importa como.
Algún día encontraré
una manera de escapar
de este estupido ciclo.

Aún puedo sentir
como me arrastras.

Cargo con este pasado
que día y noche
me atormenta
susurrando mis pecados.

Supongo que así funciona
el remordimiento.

Pierde la fe.

Hazme creer
y decepcioname
una y otra vez.

Hasta perder el control.

Volveré a intentar
quitarme la vida
con una sonrisa enferma.

Saboreo el fracaso.
Adictivo y delirante
fruto de mi fascinación.

No como para intentar
hacer algo
con el poco tiempo
que me queda.

Ya no puedo
seguir intentando
mantenerme de pie.

domingo, 19 de mayo de 2019

Barrera.

Tumbado inerte
sobre el pastizal
y con la mirada
perdida en las nubes.

Sin aliento ni pulso
me mantengo
camino al horizonte.

Sin saber si acaso
exista algún destino
esperándome a lo lejos.

Me aventuro hacia
el lejano horizonte.

Sólo un salto de fe
que separa la muerte y la gloria.

No tardes.

Desde siempre lo supe.
Sólo los demonios
poseen aquel peculiar
hedor a azufre.

E incluso sabiéndolo
te entregué mi cabeza
en bandeja de plata.

Sabes bien cuanto deseo
encontrar el eterno descanso
y lo que estoy dispuesto a hacer.

No soy más que un suicida
enamorado del abismo eterno
esperando con ansias
volver a la obscuridad.

Así que estruja mi alma
y arranca mi corazón
antes de que sea tarde.

No puedo prometerte
que al ver la luna llena
sabre reconocer tu esencia.