Apagaré mi cigarrillo
sobre tus corneas tan sólo
cómo una mera cortesía.
El despertar del
nuevo mundo requiere
una gran voluntad.
Balo los brazos
de una que otra perra se encuentran
los planes del apocalipsis.
No me importa enloquecer.
Llevo décadas sin tener palabra.
No tengo palabra
qué respetar.
La doctora me la ha robado
y no tengo intenciones de recuperarla
pues al menos puedo
decir lo indecible.
La mierda que todos pensamos.
El hierro que se funde bajo
mi sucia lengua.
¿Puedes confiar en ella?
¿Puedes confiar en mi sonrisa
cuándo te digo que tengo
un alma asegurada?
Imagen generada por IA
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