jueves, 5 de septiembre de 2019

Dentro del pantano.

Le supliqué a los cielos
por una oportunidad
pero nunca me escucharon.

Sólo na caída en picada
me leja de la realidad.

No tengo ningún problema
si la vida nunca me sonríe
al menos tengo la satisfacción
de haber escogido mi camino.

Al haberme visto en medio
del caos de la rutina.

La la tormenta sólo empeora
y no parece que eso valla a cambiar.
Tenía que hacer algo.

Tal vez no fue lo correcto
pero no puedo arrepentirme.

Lamento decepcionarlos
pero para cuando se acerquen
para intentar derribarme
ya estaré muerto.

Mi mente se ha quebrado en miles
de pequeños cristales.

Orden monarca.

Una biblia escrita en sangre
y taimada en un obscuro lenguaje
que sólo los malditos comprenden.

Tarde o temprano
el momento llegará
y sus cánticos
contaminarán el aire.

A veces quisiera correr
hasta donde no pueda alcanzarme
pero sé que es inútil.

Pues yo tengo
aquella llave infernal
que conduce
al nuevo mundo.

No hay nada que detenga
la voluntad de los señores del Averno
a pesar de lo que el señor diga.

Los tiempos cambian
y no hay nada
que puedan hacer los cielos
para detenerlo.

La era de la luz debe terminar
para que infierno nos conceda sus brazas.
No importa el precio.

miércoles, 4 de septiembre de 2019

Caída inminente.

Me preguntas como
puedo dejar morir
a la buena persona
que alguna vez fui.

Para ser
completamente honesto.
No tengo idea.

Sólo intentaba escapar.

Tu silueta me persigue
día y noche
sin parar.

Cantando euforicamente.

Una melodía demencial
que sólo los demonios
pueden comprender.

Pero no me quejo.

Mientras tenga personas
a quienes pueda llamar hogar
la suerte estará siempre
de mi lado.

Olvido.

Conocí
a una tierna figura.
Dije: "Dame tu mejor golpe"
Y el resto es historia.

Todo terminó
de la misma manera.

Pero no me arrepiento.

Tomamos
terribles decisiones
y sólo queda seguir adelante.
Ya dejará de doler.

Y aquel momento
en el que te entregué mi alma.

Se perderá por siempre.

Al igual que
todo por lo que solía vivir
sólo para terminar
regresando al desierto.

Sé que no siempre
he sido tan miserable.

Pícaro.

Justo como
podía recordarte
te apareces frente a mi
en otro sueño astral.

Pasando noches enteras
gritando tu nombre
con una voz apagada
por la inconsciencia.

Tu lacio y negro cabello
delineaba aquellas finas facciones
tan hipnóticas como peculiares.

Lamento que no puedas
abandonar mi memoria.

Seis años
no pasan en vano
y es demasiado tarde
para remediarlo.

Usaré cada truco
que pueda traer conmigo
pues soy un negociador
audaz y negligente.

Intentaré mentir cuanto
sea necesario para hacerte volver.
Sin importarme tu vida.

Es por eso que debo
decir "Adiós.".

martes, 3 de septiembre de 2019

Campanadas.

Observo a mi alrededor
sin que nada pueda llamar mi atención.
No importa a donde me dirija
o como pretenda escapar.

La historia
siempre
se repite.

De alguna manera u otra.
No tengo motivos para seguir
cargando esta ilusión
que cada día se vuelve más pesada.

Cuestiono mi cordura
sin importare que tan peligroso
pueda llegar a ser.

Le imploré a los cielos
por algo de misericordia
pero sólo pude escuchar
las voces del Averno.

Mientras que
el salvador brillaba
por su ausencia.

Es entonces cuando algo
me llama suavemente
y me encuentro con un recuerdo
que quisiera borrar.

Lo he intentado
basta decir
que ha sido en vano.

Grito en la obscuridad

Por que sólo ella
conoce la verdad de todo
y no puedo cuestionarla.

Ella tiene el control
de mi voluntad
y desde entonces
no he podido volver.

"Es un placer haberte conocido".
Dije con ternura
esperando que me creyera.

Tengo la esperanza
puesta en una mentira
y el mismo tiempo
todo se derrumba.

"Todo juego debe terminar".
Imploré de rodillas
esperando ser libre,

Pero su esencia
nunca se marchó de mi piel
hasta el punto en que su perfume
me persigue eternamente.

Y me hace recobrar
la vida y la fuerza
que he perdido.