martes, 12 de marzo de 2019

Prepara el candelabro.

Debo estar agradecido contigo
por haberme despertado
de aquel hermoso sueño.

Tan hermoso
que casi es una pena
haberlo destruido.

Tomaste un cuerpo decadente
y me hiciste volver
del polvo y la sangre.

Dime como es que lograste
hacerme emerger
de entre los muertos
y hacerme volver a respirar.

Ya sea alguna magia olvidada
o la voluntad del azar
cuéntame tu historia.

Puede que al final
de esta lúgubre noche
descubramos que esto
es sólo es principio
de algo mucho mayor.

lunes, 11 de marzo de 2019

Te necesito.

Prometo que esta vez
seré un buen chico.

Claro, puedes confiar
en mis palabras.

No sabes cuanto te necesito.

Siempre has sido tu
quien ha sanado mis heridas.

Y mantenerme cuerdo
a pesar de todos mis males.

Es un tormento saber que
eventualmente te irás.

Es así como fusiona esto.

Al viento.

Puede que a final
exista ese resplandor
del que tanto he escuchado.

A veces quisiera creer
en tus palabras
pero de algún modo
me he vuelto inmune.

Me he convertido pues
en una sombra viviente.

Ha pasado tanto
desde la última vez
en que pude sentir algo
distinto al dolor.

Perdóname por no encajar
dentro de tus dogmas
y dejame descansar.

Veneno ambulante.

Esta triste vida
debió conocer su final
hace demasiado tiempo
pero sigo aquí.

Sin importar cuanto camine
pareciera que cada paso que doy
me alejara de mi destino.

Tras cada largo día
alimenta mi desprecio
por esta ciudad
y sus miles de luces.

Hundido en la resignación
dejé de intentar volver
a las llamas perpetuas.

Tomaré entonces
una bocanada de nicotina
e intentaré lidiar
con todo el ruido.

Después de todo
sólo yo puedo
terminar con mi vida.

domingo, 10 de marzo de 2019

Aquí estaré.

Intenta no gritar
esta vez no hay nada que temer
estoy demasiado cansado.

Puede que sólo
sea un fantasma
de quien solía ser
pero incluso así.

Puedo ver claramente como
el humo del cigarrillo
te remonta a otro tiempo.

Tal vez al pretender
que estoy a tu lado
se desvanezca
un poco tu malestar.

Sectario.

Así que quieres
salir de esta obscuridad.

La culpa es demasiado pesada.

Diré cuantas mentiras quieras
sólo para verte sonreír.

Hay un mundo
demasiado podrido
comprendo el miedo
y la desesperanza.

Pocos han visto
tantos rostros marchitos
clamando al unisono
por una muerte rápida.

Hambrientos
de cualquier vestigio de vida.

Analgesia.

Tu amor es el más dulce
de todos los engaños
y anhelos que he tenido.

Tanto como para pretender
que existe una cura
para todas mis pesadillas.

Sólo tus cálidas manos
me pueden brindar aquel cobijo
pues tu eres mi paraíso.